Así cerraron los candidatos sus discursos en el debate a cuatro

Tras un intenso (y largo) debate, cada candidato dispuso de 60 segundos finales para dirigirse a los españoles. Analizamos el discurso de cada uno y atención, ninguno pidió el voto.
El discurso final de la vicepresidenta del Gobierno centró su fuerza en el patriotismo. Hasta en 11 ocasiones se repiten las palabras España y españoles. En su minuto final, Saénz de Santamaría hace un soliloquio poco arriesgado en el que no se menciona ni en una sola ocasión la corrupción. No hay referencia a errores del Gobierno sino todo lo contrario: “hemos hecho lo más difícil en el momento más complicado”. Junto a la idea fuerza de “patriotismo” el discurso añade un segundo prisma: el miedo. Votar al PP es votar a la seguridad, al contrario que a las nuevas formaciones. Fortalece la idea que viene promoviendo en los últimos días el partido conservador: “tenemos proyecto, equipo y experiencia para seguir haciendo que España prospere en bienestar”. En resumidas cuentas, un discurso plano y poco arriesgado que evita entrar en temas polémicos. Una oportunidad perdida para el PP para empatizar con los votantes.

Rivera estuvo notablemente nervioso durante todo el debate. Sin embargo, durante su minuto final se mostró más centrado y decidido a lanzar su mensaje de forma tranquila y comprensible. Como no podía ser de otra forma, su soliloquio se centró en la idea de la “nueva etapa” que llega a España. Respondiendo a Saénz de Santamaría, el líder de Ciudadanos animó a vencer el miedo: “Yo estoy convencido que la ilusión vencerá al miedo el 20 de diciembre”. Buscó la emotividad, aunque no la encontró. Sigue empeñado en recordar la parte más negra de la historia de España sin mojarse, maniatado por la centralidad: “tenemos que votar por nuestros antepasados, que sufrieron, que lucharon juntos, que levantaron este país”. Si quiere superar esa etapa, ¿por qué ese ofuscamiento en meterla con calzador en cada intervención? No desaprovechó la oportunidad, sin embargo, para regalarnos sus claves ideológicas: “sociedad de bienestar y una economía de mercado en el marco de la Europa actual“. Un cierre correcto para Rivera, pero se esperaba más.

 

El discurso del bipartidismo. Pedro Sánchez no sabe qué hacer para poder eliminar del mapa a Ciudadanos y Podemos y por ello opta por ignorarlos. Error. Sin quererlo, realiza un minuto final que recuerda demasiado al “y tú más” del bipartidismo del que lo españoles parecen ya agotados. Demasiadas referencias al Gobierno y a Mariano Rajoy. Eso sí, su idea fuerza es erigirse como el abanderado del cambio en España: “el único partido que lo puede garantizar que es el Partido Socialista Obrero Español”.

Por otra parte Sánchez intentó jugar la baza emocional, la de entrar en los dramas personales y garantizar que con el PSOE no sucederán. Pero con un tono demasiado amenazante, que viene a decir: no sabéis elegir, pero yo os digo lo que tenéis que hacer porque sino el monstruo de la derecha repetirá.

 

Y llegó el turno de Iglesias. El líder de Podemos llegaba al debate desgastado. Aunque se empeñara en envolverlo en un ambiente de remontada, la verdad es que había perdido fuerza. Sin embargo, Iglesias brilló sobre los demás.

Dos palabras centraron su soliloquio: no olviden y sonrían. Brillantemente formulado. Su minuto final se focalizó en la emotividad. Iglesias quiso conectar, en primer lugar, con aquellos que se emocionaron hace 18 meses con su discurso indignado para, en segundo término, virar hacia un discurso de esperanza. Todo un acierto. Si algo se le reprochó al líder de Podemos fue su excesiva “violencia verbal” cargado de indignación sin esperanza. Ahora, nos dice que sí, que no olvidemos el desastre gubernamental español, pero que miremos al futuro con una sonrisa.

Nota: ¿Se acuerdan de la casta? Ni una sola mención en todo el debate.

Ángel Vila

Ángel Vila

Vigo (España). Graduado en Periodismo por la USC. Máster en Comunicación Política (UCM). Investigador de opinión pública y efectos de los medios de comunicación en la política. Ha trabajado en Faro de Vigo como redactor y editor multimedia. Ver el perfil de Ángel Vila Lago en LinkedIn
Ángel Vila
  • Sergio Casal

    Fieles al frame de cada partido, sin salirse un milímetro del relato de campaña: PP: unidad de España / PSOE: Alternativa de Gobierno / Ciudadanos: Cambio sensato / Podemos: David contra Goliat. Quedan 10 días de bombardeo. Prepárense.

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