Debates electorales en América

Primer debate en EE.UU entre John F. Kennedy y Richard Nixon (1960). AP
Primer debate en EE.UU. entre John F. Kennedy y Richard Nixon (1960). AP

Actualmente nos encontramos inmersos en la campaña electoral de las elecciones generales españolas que se celebrarán el próximo 20 de diciembre. Por lo tanto, en estos días se da un fenómeno poco habitual durante el resto de la legislatura: los políticos se reúnen para dialogar sobre todo tipo de temas en los medios de comunicación. Hasta la fecha ya hemos vivido dos debates, el atípico organizado por La Sexta entre el líder de Podemos y el de Ciudadanos y el de El País, en el que por primera vez en España se han reunido para debatir tres candidatos a ocupar la Moncloa.

En Politizen ya analizamos la trayectoria de los debates electorales en España y consideramos la importancia de compararlo con el resto del mundo, empezando por América.

Debates electorales en EE.UU.

Uno de los países en los que existe mayor tradición en materia de debates electorales es sin duda Estados Unidos. La encargada de organizarlos es la Comisión de Debates Presidenciales (CPD), una organización no partidista y sin ánimo de lucro fundada en 1987. Entre sus funciones destaca la selección del lugar en el que se celebrará el encuentro, del moderador, de los temas y de la duración. De esta manera, los candidatos no pueden negociar todos los aspectos del debate como en España.

En primer lugar se celebran diversos debates entre los candidatos a liderar su partido político durante el proceso de primarias y posteriormente se celebran una serie de encuentros con los candidatos a ocupar la Casa Blanca de cada partido.

El primer debate electoral televisado en Estados Unidos fue el de 1960 en el que se enfrentaron Richard Nixon y John F. Kennedy. Este debate pasó a la historia por la importancia de la imagen a la hora de vencer. Mientras que el candidato demócrata acudió a la cita preparado, el por entonces presidente realizó más actos de campaña ese mismo día y asistió al encuentro cansado, con bolsas bajo los ojos y se negó a que lo maquillaran a pesar de su aspecto demacrado y sudoroso y durante el debate se dirigió exclusivamente al moderador. La consecuencia de esto fue que los ciudadanos que siguieron el debate por televisión dieron por ganador a Kennedy, que se mostró relajado, preparado y mirando a cámara,  y los que lo siguieron a través de la radio a Nixon. Kennedy se impuso a Nixon en los comicios.

Ya en 1976 se celebró el siguiente debate, esta vez entre Gerald Ford y Jimmy Carter. Destacan las declaraciones del primero sobre la URSS: “no existe una dominación soviética en Europa del Este y esa dominación tampoco existirá bajo la Administración Ford”, ante un sorprendido moderador Ford se reafirmó: “Polonia, Rumanía y Yugoslavia están libres de comunismo”. Estas insólitas afirmaciones le garantizaron un lugar en la historia a Ford. El ganador de las elecciones fue Jimmy Carter.

En 1980, en el enfrentamiento entre Ronald Reagan y Jimmy Carter, cuando se discutía la ampliación del sistema sanitario para la atención médica de ancianos y personas sin recursos, el candidato republicano zanjó el debate con un “there you go again” pronunciado con media sonrisa, dejando ver su pasado como actor. Ronald Reagan se impuso al demócrata en las elecciones.

El debate de 1984 estuvo marcado por la edad de Reagan, de 73 años. Walter Mondale insistió durante todo el debate en si la edad era un impedimento para la reelección. Pero el candidato republicano supo darle la vuelta: “no voy a transformar la edad en un tema de campaña. No voy a explotar por razones políticas, la juventud e inexperiencia de mi adversario”. Reagan volvió a ser elegido presidente. Años después el propio Mondale declaró que con esa frase Reagan acabó con la campaña de su adversario.

En 1988, en el enfrentamiento entre George H. Bush y Michael Dukakis un periodista le preguntó al candidato demócrata sobre su postura ante la pena de muerte en caso de que su esposa fuera víctima de violación y asesinato, a lo que Dukakis contestó fríamente con un no y continuó hablando sobre las estadísticas de la delincuencia. George H. Bush fue elegido presidente.

Mucho peor se desenvolvía George H. Bush en los debates electorales que su compañero de partido Ronald Reagan. En 1992, frente a Bill Clinton, Bush se mostró incomodo en el debate, mirando continuamente el reloj, sin levantarse de su asiento. Cuando el público les preguntó por cómo les afectaba personalmente el incremento de la deuda nacional, el candidato republicano ni siquiera entendió la pregunta, momento que aprovechó su contrincante para aproximarse al público mientras contestaba, mostrándose más cercano. Clinton se impuso a Bush en las elecciones.

Algo parecido le ocurrió a Al Gore en el debate del 2000 contra George W. Bush. El demócrata falló en su lenguaje corporal, mostrándose impaciente por la finalización del acto. El Partido Demócrata perdió las elecciones.

En 2008, en uno de los debates celebrados durante las primarias del Partido Demócrata, Hillary Clinton y Barack Obama se vieron las caras en un encuentro en el que el moderador le espetó a Clinton “el electorado alaba su currículum, pero afirma que Obama es más agradable”, a lo que la candidata respondió con un “eso hiere mis sentimientos, aunque creo que Obama es bastante agradable”. Entre los aplausos del público se oye a Obama “tú eres suficientemente agradable, Hillary”. Obama perdió las tres siguientes votaciones de las elecciones primarias del Partido Demócrata en New Hampshire.

También en 2008, Obama como candidato del Partido Demócrata se enfrentó con John McCain en un debate presidencial, en el que el republicano se refirió al futuro presidente de EE.UU. como “ese tipo”.

Debates electorales en América Latina

Desde los años 60 todos los países de Sur América con sistemas políticos democráticos han celebrado en alguna ocasión debates electorales, excepto República Dominicana.

En Uruguay, el primer debate electoral se celebró en 1989, cuando Jorge Batlle y Luís Alberto Lacalle se reunieron para debatir sin papeles ni gráficos. Hasta 1994 no se celebró el siguiente debate presidencial. A la cita acudieron Julio María Sanguinetti, Tabaré Vázquez y Juan Andrés Ramírez Turell. Tras 15 años sin debates, en 2009 Uruguay volvió a celebrar un debate electoral, pero no acudieron ni José Mujica ni Luís Alberto Lacalle.

En Bolivia se celebran debates electorales, pero con la ausencia de su presidente, ya que desde que salió elegido, Evo Morales se niega a debatir.

En Brasil la ley electoral incluye la celebración de debates en los que deben estar presentes todos los candidatos. En 2014 se celebraron diez debates electorales, seis en la primera vuelta y cuatro en la segunda.

En los últimos 25 años la tradición de celebrar debates electorales antes de los comicios se ha ido extendiendo por toda Sur América. De esta manera, en Perú se enfrentaron Mario Vargas Llosa y Alberto Fujimori en 1990. En Colombia es obligatoria la celebración de tres debates electorales de una hora de duración cada uno desde 2005. En Chile, Paraguay y México también se celebran debates electorales.

En Venezuela se celebró el primer debate electoral en 1963. En los años siguientes se celebraron dos más, en 1968 y en 1983. Sin embargo, desde que Hugo Chávez llegó al Gobierno se perdió la tradición de debatir. De la misma manera, Nicolás Maduro también se niega a debatir.

Argentina ha celebrado el primer debate de su historia este mismo año, en el que se enfrentaron cinco candidatos y en el que destacó la ausencia del líder del Frente para la Victoria Daniel Scioli, aunque éste si se presentó al segundo debate celebrado, enfrentándose con el líder de Cambiemos Mauricio Macri.

Marian Simón

Marian Simón

Albacete (España). Licenciada en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid. Máster en Estudios Avanzados en Comunicación Política. Colaboradora en Telva (Documentación), Punto de Encuentro Complutense, La Huella Digital y La Marioneta Digital.
Marian Simón