Entrevista a David Redolí (I)

David Redolí Morchón (Zamora, 1973) es presidente de la ACOP (Asociación de Comunicación Política) y una de las voces más destacadas dentro de este campo en España. Su extenso currículum avala su trayectoria y le reconoce como tal. Politizen se reunió con él en su despacho de Madrid para una entrevista en la que charlamos sobre comunicación política y el panorama antes de las elecciones generales del 20 de diciembre. Hoy os presentaremos la primera parte, dedicada a nuestro campo.

¿Qué es la comunicación política para usted a día de hoy?

La comunicación política es algo consustancial a la acción política. En contextos democráticos la comunicación es, básicamente, contar lo que quieres hacer, las propuestas, el contar lo que estás haciendo y el contar lo que has hecho, es decir, los resultados. Si no hay una buena transparencia y una buena comunicación en esos tres puntos no estás haciendo una buena política. También tiene que ver con la calidad de la democracia, en la que impacta la comunicación política. Desde mi punto de vista, a menos comunicación, menos calidad.

¿Es comparable a la comunicación corporativa en una empresa?

Yo diría que más, porque la corporativa se debe a sus clientes, a los que compran ese producto. Pero la comunicación política o pública tiene que ver con algo que yo sostengo con mis impuestos, y que tiene que dar unos servicios de interés general. Trasciende mucho más, por lo tanto entiendo que supone una gran exigencia. A los líderes políticos que trabajan en las instituciones no se les debería dejar a su libre albedrío la toma de decisiones sobre lo que comunican o no. Debe ser una exigencia ciudadana el que la comunicación ciudadana esté impregnando a partidos e instituciones siempre, a todos los niveles, en la toma de decisiones.

Bajo esta perspectiva, ¿cómo ve la situación de la comunicación política en España a día de hoy?

Pues… ni somos locomotora ni somos vagón de cola. Creo que somos un digno país con una posición intermedia en cuanto al desarrollo de la comunicación pública, y si hay un factor que la caracteriza en España es la profesionalización. Antes estaba muy vinculada a los gabinetes de prensa. Hoy todo el mundo entiende que la comunicación política no es la relación con los medios, que es otra cosa, pero ahora están los gabinetes de comunicación, que son la estrategia, son la concepción de la política pública y cómo se comunica, participan en su diseño… esas son las diferencias respecto a lo que había antes, cuando sólo se informaba a los medios. Ahora se hacen estrategias para una comunicación mucho más sofisticada, de 360 grados, cuidando la prensa, la radio, la televisión e internet. Esto sí es novedoso. Están entrando en ella cinco tipos de profesionales: sociólogos, politólogos, psicólogos, historiadores y periodistas.

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Redolí, en su despacho de Madrid, donde nos atendió

Hay un debate en el ámbito académico centrado en si el marketing político se está comiendo, por así decirlo, a la comunicación política por enfocarlo todo hacia un rédito electoral y a las campañas y sus estrategias. ¿Esto es así?

A los que piensan así les diría que la campaña electoral son 15 días cada cuatro años. Con lo cual es imposible.

Pero también se habla ya de la ‘campaña permanente’…

Sí, pero eso es desde el gobierno. Tú no puedes estar siempre en clave electoral, aunque intentes, como es legítimo, el mostrar las bondades de tus políticas públicas y de tus decisiones. Esa es la virtud de la comunicación, pero comunicación al fin y al cabo. Es decir, tú tienes que ser muy consciente de que a los ciudadanos no les puedes vender ‘milongas’. Si tú has hecho algo mal, por muy bien que lo comuniques va a ser visto como algo que no ha dado beneficios. Lo puedes intentar, pero no puedes dar gato por liebre. Es decir, la comunicación política no es mentir, pero sí es generar frames o enmarcados que transmitan la realidad que a ti más te convenga. Pero eso no es marketing político ni mercantilizar la política. Eso es hacer lo que todos haríamos, lo que haría una empresa, vender que su producto es el mejor. Todo esto salvando las distancias, porque no creo que la lógica de una empresa sea comparable a la de las instituciones públicas.

A los estudiantes de comunicación política siempre se les dice que la mayoría de salidas profesionales están en saber manejar datos de encuestas, construir relatos, etc. Todo enfocado a la campaña electoral. Entonces, ¿se trabajaría sólo para esos 15 días?

Te pongo un caso: el Ministerio de Interior trabaja con una comunicación muy delicada, que es la lucha antiterrorista, por ejemplo. Ellos tienen que saber cómo y cuándo comunicar para no alarmar a la sociedad, pero también para tenerla avisada de que puede pasar algo. Cómo manejas esa comunicación es esencial, y para eso necesitas focus group, datos sociológicos, información de la policía, etc. El director de comunicación tiene que coordinarse con el ministro para saber qué saca, cómo y por qué canales lo saca, si con una rueda de prensa, por el Twitter… todo eso son decisiones estratégicas y comunicación política o pública. Para nada hay estrategia electoral ahí. Simplemente hay una mezcla de diferentes disciplinas para tomar decisiones y hacer esa comunicación.

Usted es presidente de la Asociación de Comunicación Política. ¿Cómo trabajan?

ACOP es una asociación un tanto peculiar. Por un lado es internacional, ya que tenemos socios de muchas partes del mundo. Aunque la sede está en España, trabajamos con gente de África, del resto de Europa, de Latinoamérica, de Estados Unidos… y a lo que se dedica es básicamente a aunar tanto a profesionales como a académicos del mundo de la comunicación política. La idea fundacional fue ésa: juntar los dos mundos porque creemos que deben ir de la mano.

¿Pero los partidos o instituciones vienen a ACOP a buscar ayuda de esta gente?

No, no prestamos servicios. Nosotros trabajamos por la defensa de la profesionalización de la comunicación política. Por ejemplo, para que se incluya en los programas académicos. Porque ahora nos parece que esto es de toda la vida, pero hace 10 años muy poquitos programas académicos la tenían como asignatura. Sacamos un código ético para los profesionales, que lo avala la ACOP, organizamos congresos internacionales con los mejores profesionales, sacamos una revista mensual que se llama El Molinillo de ACOP y que ha ganado dos premios consecutivos Victory Awards en EEUU a la mejor revista de comunicación política internacional… Pretendemos visibilizar el sector tanto en las universidades como en las instituciones, pero no prestamos servicios. No lo tenemos prohibido, pero es algo a lo que no nos dedicamos.

¿Qué perspectivas de futuro le ve?

De momento va bien. Ahora tenemos más de 300 socios y cada vez se vinculan más personas. También vemos que los partidos políticos cada vez prestan más atención desde el punto de vista profesional. Ya no quieren al típico militante que sabía un poco porque había estado trabajando en un periódico y le decían “venga, tú nos vas a llevar la comunicación”. Ahora buscan gente que sepa manejar encuestas, que hable idiomas, que entienda de estudios cualitativos, que tenga conocimientos de psicología para saber parte emocional de la comunicación… eso es lo que están contratando. Ya se habla más de gabinetes de comunicación que de gabinetes de prensa. Incluso en muchos sitios ya están disociados.

¿Ya se puede hablar de campo académico?

Sí, creo que ya es una disciplina consolidada. Especialmente en EEUU y en el Reino Unido. Ahí es clarísimo el nivel que tienen los académicos y el reconocimiento que poseen. Aunque en España aún no hay un campo definido, exclusivo como eso, va creciendo. Tenemos una académica muy importante que fue presidente de ACOP, María José Canel, que es un referente en España en materia de profesionalización y consolidación del campo académico en nuestro país.

 

Rodrigo de Miguel
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Rodrigo de Miguel

Palma de Mallorca (I. Balears, España). Licenciado en Periodismo por la Universidad Autónoma de Barcelona. Máster en Estudios Avanzados en Comunicación Política por la Universidad Complutense de Madrid. He realizado prácticas en los informativos de Televisión Española (delegación Catalunya) y actualmente en la sección local del diario Última Hora (Mallorca).
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