Entrevista a David Redolí (II)

A continuación, la segunda parte de la entrevista que realizamos al presidente de la ACOP, David Redolí, centrada en las elecciones generales del próximo 20-D, los principales partidos y las claves comunicativas de éstos.

David Redolí, en su despacho, durante la entrevista
David Redolí, en su despacho, durante la entrevista

En este mes que queda para las elecciones, de precampaña y campaña, ¿ve muy influyente el papel de la comunicación política en la carrera de los cuatro partidos que técnicamente optan a la victoria?

No lo veo influyente, lo veo clave. Creo que la comunicación política ha sido la herramienta clave de los dos partidos que no se llaman ‘partidos’, Ciudadanos y Podemos, para que, sin ninguna o muy poca gestión que mostrar a los ciudadanos, se hayan posicionado como segunda o tercera fuerza política. A mí me parece extraordinario. Y ése es el poder de la comunicación política bien utilizada, que permite persuadir a los ciudadanos y convencerles de que tu opción es una alternativa real a lo que hay. Y eso lo han conseguido a través de comunicación, porque insisto, no tienen aún una amplia gestión que mostrar en instituciones. Lo han hecho todo a través de mensajes, y eso me parece sanísimo, el ver que en democracia las palabras y los mensajes importan. El problema es cuando en las democracias nadie escucha a nadie y las palabras dejan de importar, porque la política son palabras, mensajes y propuestas que luego los ciudadanos validan o rechazan con sus votos.

¿Podría hacer un breve diagnóstico de la estrategia comunicativa principal de cada uno de estos partidos?

Es muy complejo, porque no sólo hay una. Pero, a grosso modo: el Partido Popular va a tirar de dos cosas. Primero, del discurso de “soy el que garantiza la estabilidad, esto hay que continuarlo…” que habrá que ver si se lo creen o no los ciudadanos, porque una cosa es decirlo y otra cosa que se perciba. La realidad no es la que tú quieres, sino la percibida. Y segundo, el miedo. Van a intentar desarrollar una campaña para introducir temor en los electores diciendo: “ojo, que si nosotros no salimos, vienen partidos con propuestas disparatadas que pueden torcer el rumbo del país”. Ese factor del miedo les puede dar bastante rédito electoral si lo consiguen introducir; el PSOE creo que va a intentar enmarcarlo con “es un cambio, pero un cambio tranquilo. Nosotros representamos una cierta institucionalidad”, y en el eslogan que están utilizando se ve claramente, ‘El cambio que une’. Es un: “Oye, nosotros no somos radicales”. Pedro Sánchez aparece con la bandera de España, en traje y corbata, hace declaraciones solemnes, institucionales, está comunicativamente diferenciándose de otros que salen sin banderas, sin traje y corbata, que pueden ser tachados más como radicales, que es lo que quiere el PP. Pues ahí van a venderse como el partido de centroizquierda, el que ha gobernado muchas veces, que es predecible, que no hace cosas raras; Ciudadanos es la gran sorpresa, y yo creo que van a aparecer con dos narrativas muy claras: una, somos los que garantizamos la unidad de España pero con inteligencia, con flexibilidad y capacidad de negociación, no con el inmovilismo de Mariano Rajoy y el PP, porque el elemento territorial lo llevamos incorporado; y dos, somos un centroderecha muy moderado, un partido que perfectamente puede ser votado por alguien de centroizquierda, y ocupamos ese espacio que quizás fue la UCD de Adolfo Suárez. Creo que van a intentar articular esa narrativa del gran partido de centro que se puede ir un poco tanto a la derecha como a la izquierda; y luego Podemos, que yo creo que su estrategia está claramente cambiando de ser un partido claramente de izquierda a querer comer terreno por la parte izquierda del PSOE. Ahí va a haber una narrativa mucho más moderada que va a conseguir, por una parte, comerse a Izquierda Unida y, por otra, sacar bastantes votos del PSOE.

¿Los dos últimos grandes acontecimientos, el de la moción de independencia en Catalunya y los atentados de París, a quién cree que benefician más electoralmente hablando?

Yo creo que ambos al Partido Popular, porque no dejan de ser factores emocionales. El factor emocional es muy importante, además si es negativo. El miedo, la inseguridad, la incertidumbre… cuando uno siente esto alrededor se vuelve conservador. Es una reacción muy humana, todos lo hacemos. Cuando algo de esto nos pasa no arriesgamos. Es más, nos recluimos como animales que somos. A un partido conservador que está en el gobierno le puede favorecer un contexto así, por aquello de preferir ‘lo malo conocido a lo bueno por conocer’, y entonces, mucho voto que en otras circunstancias podría votar un cambio se queda con lo que ya conoce. Es decir, son factores emocionales que no propician el cambio, sino que favorecen la estabilidad.

Luis Arroyo, el asesor de campaña de Pedro Sánchez, dijo hace unos días en una conferencia en la Complutense que esos sucesos también benefician al PSOE por representar también ese statu quo de la “estabilidad”, aunque un poco menos que al PP. ¿Está de acuerdo?

Sí, pero creo que en menor grado que al PP, porque eso favorece principalmente a quien gobierna. Es lo que se llama el efecto ‘rally around the flag’, cuando se cierran filas en torno a la figura de quien lidera la nación, que en este caso sería Rajoy y el PP.

¿Y a Ciudadanos?

Yo creo que poco. A Ciudadanos y a Podemos ni les beneficia ni les resta demasiado, pero beneficiarles seguro que no, porque representan lo nuevo, lo distinto. El tema de Catalunya puede que sí beneficie un poco más a Ciudadanos, pero al final ese tema no deja de ser sobre una comunidad autónoma. Entendamos que estas elecciones son para 17, aunque está claro que allí van a tener unos resultados espectaculares, pero yo querría ver si una persona de Zamora vota solamente en clave de ese problema. Cada uno vota según lo que ocurre en su territorio y pensando en las cosas en las que le puede beneficiar votar a un partido u otro.

¿No piensa entonces que vaya a ser uno de los temas clave de cara a las generales?

Importante sí, clave no.

¿Cuáles cree van a ser más importantes?

Creo que la economía va a ser un tema clave. El empleo, la situación de los jóvenes, la de las mujeres, los salarios y la calidad de los trabajos… yo creo que la clave de las elecciones va a estar en saber desmontar el enmarcado del actual gobierno sobre la recuperación económica. Porque los datos macro sí dan buenas cifras, pero los micro… la gente gana lo que gana, la calidad es la que es… ahí es donde creo que va a estar gran parte de la pelea, sin quitarle ninguna importancia a lo de Catalunya. La gente al final vota pensando “oye, ¿y qué hay de lo mío? O sea, me importa mucho la unidad del país, pero no deja de ser algo conceptual. Me preocupa el futuro de mi hijo, la educación, la sanidad, el empleo, las cosas del día a día…”. En Castilla y León hay un refrán que dice: “Primero es la panza y luego la lanza”.

En el ámbito académico se habla de que en las democracias avanzadas, con un electorado desideologizado o más volátil, puede importar más el candidato que el partido o la ideología. Sin embargo, en España cuando uno mira los sondeos y la valoración de los líderes, puede ver que Rajoy es el líder peor valorado de la historia y, sin embargo, el PP está en cabeza en intención de voto. ¿Quiere decir esto que España todavía no ha llegado a la madurez democrática o que todavía es un país que vota más por lo ideológico?

Yo creo que eso quiere decir que la democracia en España está plenamente consolidada. España es un sistema parlamentario, no presidencialista, y los partidos importan. No como en América Latina, por ejemplo, que son repúblicas presidencialistas donde los partidos se han desdibujado mucho y lo que cuenta son los candidatos. Lo que ocurre aquí es completamente sano, y estoy de acuerdo con el diagnóstico que has hecho: los partidos importan, afortunadamente. Los líderes son clave, pero eso no quiere decir que estén por encima de las estructuras del partido. El PSOE ha sobrevivido a tres secretarios generales en tres años. Un partido que no sea sólido no soporta eso, se va al garete. Y ahí tienes al PSOE, con sus problemas pero jamás bajará de 80 diputados. Vamos, sería extrañísimo. Y lo mismo con el PP, que con todo lo que ha pasado y un líder tan poco valorado como Rajoy, es primero en intención de voto. Porque la ideología y las siglas siguen importando, lo cual es sanísimo en nuestra democracia. El problema viene cuando la política se convierte en personalismos, en lo que representa fulano y lo que representa mengano. ¿Y si se va mengano y viene zutano qué pasa, es otra cosa? Yo quiero estructuras estables, con una cierta definición ideológica y que yo sepa qué hay detrás de ese candidato, y ojalá eso no cambie en España y los partidos sigan siendo fuertes.

¿Podría hacer un pronóstico del resultado de las generales?

[Risas] Eso ya forma parte de la quiromancia… no, pero más que un pronóstico, una foto fija con respecto a las radiografías que hay a día de hoy. Con lo que conocemos, hay dos elementos a tener en cuenta: primero, que la volatilidad va a ser altísima y el número de indecisos es muy alto, por lo tanto el escenario está muy abierto. Eso lo sabemos a día de hoy; y segundo, que el PP va a ser el partido más votado en porcentaje de votos, pero habrá que ver con cuantos escaños, porque el sistema electoral español divide a España en 52 circunscripciones. IU históricamente ha tenido un montón de votos, pero como no se han concentrado nunca y se han esparcido por el territorio, han obtenido muy pocos diputados. Tenemos que ver estas peculiaridades. Después hay una duda por resolver, que es si Ciudadanos le hace o no el ‘sorpasso’ al PSOE o si los socialistas aguantan la embestida y quedan como segunda fuerza política. Personalmente creo que no pasará eso, pero las encuestas hoy nos dicen eso. Lo único de lo que estoy completamente convencido es de que Podemos va a ser la cuarta fuerza política.

La última: ¿Qué pactos postelectorales ve posibles y cuáles no?

Todos son posibles menos dos a fecha de hoy: PP-Podemos y PP-PSOE. Todo lo demás me parece posible y está completamente abierto.

Rodrigo de Miguel
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Rodrigo de Miguel

Palma de Mallorca (I. Balears, España). Licenciado en Periodismo por la Universidad Autónoma de Barcelona. Máster en Estudios Avanzados en Comunicación Política por la Universidad Complutense de Madrid. He realizado prácticas en los informativos de Televisión Española (delegación Catalunya) y actualmente en la sección local del diario Última Hora (Mallorca).
Rodrigo de Miguel
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