El fin de la larga travesía en el desierto de la izquierda en Portugal

Graffiti en Lisboa que conmemora la Revoluçao dos Cravos // Denis Bocquet
Grafiti en Lisboa que conmemora la Revoluçao dos Cravos // Flickr – Denis Bocquet

Apenas faltaban cinco minutos para que dieran las 11 de la noche y los acordes de “E depois do adeus” de Paulo de Carvalho teñían las ondas de la radiodifusión portuguesa. Con los nervios a flor de piel, una balada romántica de un amor que toca a su fin servía también para marcar el inicio de la despedida del Estado Novo ideado por Salazar. Pasada la medianoche, en los hogares portugueses se escuchaba “Grândola, vila morena” y el tono subía con los versos de “o povo é quem mais ordena”. La libertad, la democracia, llegaban a través de la radio con música de marcado carácter comunista. Ahí, llegado a ese punto, no había vuelta atrás. La Revoluçao dos Cravos (Revolución de los Claveles) había comenzado para devolver a Portugal a la senda de la democracia y del inicio de la construcción del Estado del Bienestar. Era un 25 de abril de 1974.

Tras un periodo de inestabilidad política, con fracturas que abocaban a una guerra civil, el Partido Socialista gana las elecciones de 1975. Desde ese mismo año, la izquierda real, la izquierda radical o la izquierda-a-la-izquierda de la socialdemocracia, como se prefiera, no formaría parte del Gobierno de la República, hasta ahora, si finalmente entran en el futuro Gobierno.

¿Qué sucede hoy en Portugal? La Izquierda, con mayúscula inicial, está a punto de formar parte del Gobierno portugués, para pesar de Cavaco Silva. Hoy, tras la conquista de infinidad de derechos sociales tras el 25 de abril de 1974, la sociedad portuguesa ve que el camino iniciado con los versos de Paulo Carvalho gira 180 grados y los recortes encaminan a Portugal a una pérdida de derechos conquistados durante años. A un Portugal sumido en la crisis y la apatía. Como el fado, los portugueses parecen instalados en un permanente estado melancólico.

¿Quién es quién?
Con su estilo desenfadado, Catarina Martins llevó al Bloco a su mejor resultado histórico // Bloco de Esquerda
Con su estilo desenfadado, Catarina Martins llevó al Bloco de Esquerda a su mejor resultado histórico // Bloco de Esquerda

Al igual que en España, desde el fin del salazarismo, centroizquierda y centroderecha se han turnado para ocupar el Palacete de São Bento, con ayuda cuando es necesario de los partidos bisagra. Pero, ¿por qué resulta tan importante el acuerdo de toda la izquierda portuguesa para desalojar al centroderechista Passos Coelho tras solo 11 días al frente del Gobierno? Lo es, porque como hemos explicado unos párrafos más arriba, el Partido Comunista Portugués se había negado, sistemáticamente, a formar gobierno con el Partido Socialista. No eran puros. Y razón no les faltaba. El socialista José Sócrates, primer ministro entre 2005 y 2011 y quien aprobó los primeros planes de ajuste y la entrada de la Troika en la gestión de las cuentas lusas (no lo olvidemos), fue detenido el 21 de noviembre de 2014 en el aeropuerto de Lisboa acusado de fraude fiscal, blanqueo de capitales y corrupción pasiva. A Sócrates se le condenó a prisión preventiva y se encuentra en la actualidad en libertad condicional. Imagina: el primer ministro, entre rejas.

Pero algo ha cambiado en la política portuguesa, y ese algo tiene que ver, seguramente, con Catarina Martins (42 años), la nueva líder del Bloco de Esquerda. Filóloga de formación y actriz de profesión, es la “heroína” de la izquierda, como la bautizó el diario portugués Público.

Martins, de 42 años, llevó al Bloco a su mejor resultado histórico en número de diputados

¿Y por qué Martins es su heroína? El Bloco de Esquerda es considerado por muchos el hermano urbano del PCP (Partido Comunista Portugués). Urbano y…actualizado. Frente a los comunistas, fuertes en el sur rural del país y prácticamente desaparecidos en el norte, el Bloco está más repartido por la geografía portuguesa, aunque con la debilidad de tener demasiada dependencia de las grandes plazas urbanas. Frente a los comunistas clásicos, el Bloco, que no esconde su marxismo y el puño en alto, supo adaptarse mejor a los tiempos; se siente, por ejemplo, mucho más cómodo en temas relacionados con los derechos de los homosexuales o la legislación sobre drogas, mientras que el PCP es más ambiguo.

Pero, volvamos a la pregunta inicial. ¿Por qué Martins se erige como la salvadora de la izquierda? Porque rompe la tendencia a la baja del Bloco, tras llegarse a temer su desaparición. Aunque no supera el récord de votos de 2009, Martins llevó al partido de izquierdas a su mejor dato histórico en cuanto a número de diputados en la Asamblea portuguesa. Todo ello tras unos terribles resultados en 2011 (cuando perdió 8 y 268.000 votos) y la tragedia de las europeas (1 solo eurodiputado y por debajo de los 150.000 votos). Ahora, la izquierda se quita la superioridad moral y no duda en llegar a un acuerdo con socialdemócratas para acabar con la manida austeridad. Lo recogimos en Politizen en nuestra cobertura especial durante las legislativas portuguesas. Martins demostró, una vez más, que el liderazgo de las mujeres en política también es fuerte y efectivo.

Tras conocerse los resultados, la líder izquierdista no lo dudó: “No será por culpa del Bloco que la derecha logre formar gobierno”, aseguró entonces. Y no solo eso. Con ella, el Partido Comunista esta vez no ha dudado y se ha unido al acuerdo, consciente de lo difícil que sería explicar su negativa a terminar con la Troika en Portugal. “La nueva realidad política e institucional tras las elecciones y la voluntad de cambio expresada por el pueblo emplazó, y emplaza, la exigencia y la responsabilidad de asegurar la interrupción del camino seguido por el anterior gobierno”, expresó entonces el PCP en un comunicado.

A pesar de la predisposición de toda la izquierda, mayoría en la Asamblea, el presidente de Portugal, el conservador Cavaco Silva, es el único que puede ordenar formar el Gobierno. Y le encargó la tarea a Passos Coelho como vencedor de los comicios. Su gobierno no duró ni dos semanas y fue tumbado por la izquierda. “Sería ilegítimo permitir que permaneciera en el Gobierno la derecha que la mayoría del pueblo rechazó”, aseguró Martins en la tribuna del Parlamento.

Así todo, no todo es unanimidad. Las diferentes sensibilidades han obligado al Partido Socialista, el más votado de los tres, a firmar tres documentos diferentes con Bloco, PCP y Verdes para una solución política ante la nueva realidad institucional. Son los siguientes: [Doc 1: acuerdo entre socialistas y Bloco] [Doc 2: acuerdo entre socialistas y PCP] [Doc 3: acuerdo entre socialistas y Verdes (en las legislativas en coalición con PCP)]. Con diferencias entre ellos, las principales líneas de actuación son descongelar las pensiones, reponer los festivos, combatir la precariedad, reducir al 13% el IVA de la restauración, subir el salario mínimo hasta los 600€, reducción del número de alumnos por clase, acabar con las privatizaciones de las empresas de transporte urbano, devolver a los funcionarios el salario perdido con los recortes, etc.

Portugal se convierte así en el segundo de los PIGS donde la izquierda gobierna o influye notablemente en la gestión gubernamental. Primero fue Grecia, ahora es Portugal. Un acuerdo inédito, histórico. El tiempo nos dirá si también duradero. ¿Será en apenas un mes España el tercero de ellos? Si es así, la Unión Europea se verá obligada a un cambio radical en sus políticas. El sur de Europa estaría dirigido por líderes antitroika y de marcado carácter izquierdista y reformista. ¿Se abre un nuevo horizonte en la UE? Lo veremos. Pero la izquierda lusa ha hecho el camino más difícil: un cambio en la estrategia política que venía aplicando desde que los cravos brotaron en el suelo portugués un 25 de abril de 1975.

Ángel Vila

Ángel Vila

Vigo (España). Graduado en Periodismo por la USC. Máster en Comunicación Política (UCM). Investigador de opinión pública y efectos de los medios de comunicación en la política. Ha trabajado en Faro de Vigo como redactor y editor multimedia. Ver el perfil de Ángel Vila Lago en LinkedIn
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