La llamada: Tener presencia (1)

El liderazgo puede ser entendido como el reconocimiento ajeno de una posición de autoridad. Ríos de tinta han corrido para definir esta cualidad de todo merecido jefe. En el presente artículo nos centraremos sobre una perspectiva del liderazgo: el liderazgo por presencia [1]. Más concretamente, hablaremos del liderazgo por presencia vocal.

¿Alguna vez te has parado a pensar cómo suena tu voz por teléfono? ¿O cuán importante es el sonido de tu voz en cualquier comunicación? Sin duda, la voz es un factor que contribuye a la impresión que dejas en la otra parte de cualquier comunicación. Aún más en aquellos diálogos estrictamente auditivos.
Desde la perspectiva de la presencia, la cantidad de contenido en la conversación, así como la gestión de la intencionalidad del mensaje aportan dirección y foco al rol del líder. Entiéndase, que ante una conversación telefónica 100% eficaz, entre dos personas, el liderazgo se encontrará compartido 50/50. En efecto, liderazgo por presencia no implica acaparar la comunicación, sino saber repartir oportunidades para el entendimiento mutuo.

Por teléfono o conferencia por voz IP, se pueden transmitir innumerables sensaciones y propiedades, tales como confianza, afabilidad, seguridad, competencia, calma o flexibilidad, entre otras.
Para controlar cómo suena tu voz podríamos probar cambiando el enfoque de la comunicación. La intención del mensaje puede verse verdaderamente afectada por los prejuicios vocales (1), la postura física y la posición de los cascos (2), el argumentario de base (3), la vocalización y la fluidez (4), el exceso de coletillas (5) y la asertividad (6).

1. Los prejuicios vocales. Haz una lista de las propiedades que te gustaría transmitir a través de la voz. Practica distintas fórmulas variando el tono, el ritmo, las pausas y la precisión de tus palabras. Utiliza una grabadora y comprueba las impresiones que causan tal o tal cambio.

2. Postura y cascos con micrófono. Ponte de pie para respirar con el pecho. Así la voz podrá resonar con más potencia. Aunque sea más cómodo, al sentarte te obligarás a respirar con la tripa, craso error. Por otro lado, liberar tus manos, te ayudará a gesticular y proyectar un mensaje más asertivo.

3. Argumentario básico. La naturalidad es esencial, pero no ha de confundirse con la falta de anticipación. De hecho, es recomendable anotar las ideas principales y las menos prioritarias según se propicie en la conversación. De esta manera, no pasaremos de largo ningún punto, pero tampoco hablaremos tal robocop. En la conversación ambas partes han de tener el mismo peso, ergo la misma oportunidad para proponer temas, y por tanto, el orden de los puntos podrá verse alterado, y su contenido más o menos extendido.

4. Vocalización. Llega el momento de la llamada. Consciente de los efectos de tu mensaje, los nervios surgen y nos apresuramos al hablar. Podemos trabarnos, confundir palabras y tratar de remediar los traspiés. Un consejillo es hablar más despacio de lo que lo harías en principio. Además, muéstrate seguro tomándote el tiempo necesario para pronunciar correctamente y elegir las palabras más apropiadas.

5. Exceso de coletillas. Como decíamos, la naturalidad es clave, y ello implica utilizar coletillas, o expresiones no tan formales que contribuyan al flujo de la conversación. Sin embargo, excederse es contraproducente. La concisión y el foco de la conversación se pierden. Siendo el tiempo oro, supone un menosprecio a la otra parte y el balance de influencia se quiebra.

6. Asertividad. Tanto la agresividad como la pasividad son enemigos de un mensaje vocal eficaz. En una conversación telefónica cualquier matiz en la voz puede denotar una postura más o menos defensiva en momentos críticos de la misma. Por tanto, desde un principio ha de tenerse claro que el propósito de la comunicación es hacerse entender, y al mismo tiempo, tratar de comprender a la otra parte. El resultado del diálogo será más o menos satisfactorio. Pero lo importante es tratar todos los puntos de interés y alcanzar un acuerdo en los más importantes.

A partir de ahora no tendrás excusa para hacer la llamada de turno. Lo que en principio se había mostrado como una tarea insuperable, se torna en una charla más.

 

Bibliografía

[1] Lubar, Kathy; Halpern, Belle Linda (2004): Leadership Presence. The Ariel Group.

Óscar Rioja
Nos vemos en

Óscar Rioja

Grado en Ciencias Políticas. Máster en Comunicación Política. Apasionado de mi trabajo.
Óscar Rioja
Nos vemos en

Latest posts by Óscar Rioja (see all)