¡Más que Clinton, Hillary Rodham!

Como primera dama dijo en 1993 que no se quedaría en casa haciendo galletas, y lo cumplió.

 

Imagenes "Hillary Clinton for President Supporters"
En 1960, cuando era simplemente, Hillary Rodham. Foto: Facebook Hillary Clinton.

Primer promedio de una universidad de élite, Wellesley College, su discurso de graduación fue tan bueno que tuvo cobertura mediática.

Le criticaron que se iba a casar con Bill Clinton y ella tuvo claro siempre que él iba a ser presidente de Estados Unidos”.
—Jeff Shields, ex novio de Hillary Clinton.

Hillary, demócrata de 67 años, aspira a suceder a Obama en las elecciones de 2016. El 12 de abril anunció oficialmente que buscaría por segunda vez la presidencia de los Estados Unidos. Aunque desde hace algunos años la candidata es ella, para muchos sigue siendo “la mujer de Bill Clinton”.

Hillary y Bill se conocieron en 1971 cuando ambos estudiaban en la facultad de Derecho de la prestigiosa Universidad de Yale (Connecticut). Ella, siempre segura de sí misma, la primera vez que se cruzaron en la biblioteca se aproximó a él y le dijo: “Si vas a seguir mirándome así, y yo a ti, más vale que nos presentemos”.

Hillary ha sido una mujer con objetivos políticos claros. Adentrándonos en algunas etapas de su vida podemos darnos cuenta de que, aunque no hubiera decidido “dejar todo por amor” –como ella misma reconoció– y no se hubiera ido a vivir con Bill Clinton al pequeño pueblo del sur de los Estados Unidos para apoyarlo en su carrera política, finalmente sus actos hubieran acaparado los libros de historia y de igual forma los americanos la estarían vislumbrando como la primera presidenta de su País.

En la historia de los Estados Unidos Hillary Clinton ostenta la ‘primera vez’ en varios aspectos de la política. Primera vez que una primera dama estadounidense es candidata a un cargo público, también fue la primera senadora femenina en representar el Estado. Y luego de la contienda por la nominación presidencial de 2008, en la que perdió ante el senador de Illinois, se convirtió en la primera ex primera dama en formar parte de un gabinete presidencial, y acompañó como secretaria de Estado a Barack Obama hasta el año 2013.

Figura pública desde hace 40 años, exhibe el hecho de ser la mujer más admirada, más criticada y más analizada en la historia de Estados Unidos, más de 200 libros se han escrito sobre su vida y su trayectoria. En esta ocasión haremos un recorrido por episodios de su vida que tal vez no han ocupado las mismas portadas que los escándalos de su familia.

Hillary, una mujer de prioridades sociales. Joven universitaria, con un brillante currículum académico y ganas de poner sus conocimientos a favor del servicio público y sobre todo de los niños, así era percibida Hillary, desde que estudiaba en Wellesley College. Activista en el campo de los derechos infantiles, la educación y la sanidad eran focos claves en su vida. Sus prioridades siempre estuvieron bien definidas, si bien nunca abandonó su carrera como abogada, lideró causas benéficas que la llevaron incluso a que en condición de primera dama, Bill Clinton le pidiera dirigir la reforma sanitaria, a pesar de la inconformidad de muchos de que una primera dama se ocupara de procesos de Estado.

Su primera vez como ‘primera dama’. Antes de ser primera dama de los Estados Unidos, fue de 1979 a 1981 y de 1983 a 1992 primera dama del estado de Arkansas. En esa época para muchos Hillary era “poco decorativa” para aquel estado del sur acostumbrado a otro tipo de señoras más arregladas, menos independientes y que, por supuesto, no trabajaban fuera de casa. Pero ella despertó odios y amores cuando en una entrevista afirmó que no se quedaría en casa haciendo galletas y que cumpliría con su profesión (Hillary, 1992).

Declaraciones de impuestos por separado, iglesias distintas (Hillary la metodista y Bill la baptista), incluso algunas vocaciones por separado y por encima de todo, aquel apellido Rodham, que no había manera de cambiar por el de Clinton: por muchos años fue renuente a cambiarse el apellido por el de su marido como es tradición en los Estados Unidos. Cuatro años más tarde de que Bill fuera electo gobernador del estado sureño, dio su brazo a torcer y aceptó tomar el apellido de su esposo:

“Decidí que era más importante que Bill fuera reelecto gobernador que yo conservar mi apellido de soltera. Así que cuando Bill anunció que buscaría un nuevo mandato el día en que Chelsea cumplió dos años, empecé a llamarme Hillary Rodham Clinton”.
—Hillary Clinton en Historia viva: Memorias

Aunque lo intentó, para ella nunca fue fácil mantener un bajo perfil. Desde las elecciones a la gobernación de Arkansas y en las presidenciales de 1992, por sí misma, se convirtió en “tema de campaña”: apelativos como “Billary”, “El huracán Hillary” y frases como “Dos por uno”, “Si votan por él, me tendrán a mí”, siempre rondaron la historia política de este matrimonio.

Hillary Clinton, Naciones Unidas.  Conferencia sobre la mujer. Beijing, 1995
Hillary Clinton, Naciones Unidas. Conferencia sobre la mujer. Beijing, 1995. Wikipedia

Al tiempo que era primera dama, abanderaba causas sociales independientes y presidía juntas directivas de grandes empresas como Wal – Mart. En 1984 recibió el premio “Ciudadano público del año” por sus contribuciones sociales. National Law Journal la nombró entre los 100 abogados más influyentes de EEUU en 1988 y en 1991. En esos años el salario de Bill de 35 mil dólares anuales era el más bajo como gobernador en todo el país, entre tanto Hillary pasó de ganar 50 mil dólares en 1982 a casi 180 mil en 1991.

Para muchos considerada una feminista radical, supo adaptar un discurso alejándose de los extremos. Después de abanderar causas feministas, empezó a aclarar que no creía que el feminismo implicara el rechazo de los valores maternales ni de esposa. Lo concebía en el sentido de igualdad de oportunidades para la mujer, afirmó en su primera autobiográfica publicada el año 2003 (Historia viva: Memorias). Pero también el tema de su fe, su religión cristiana, ha incidido en su perspectiva ideológica. Eso también quedaría corroborado años más tarde, cuando decidiera perdonar a su marido una infidelidad pública. Decisión que acapararó más pantalla que su propio desarrollo político.

“Hillary conjuga feminismo, progresismo y religión”. No solo los conjuga sino que los convierte en elementos interrelacionados e indispensables en su personalidad diaria. Se ha encargado de dar la impresión de ayudar sobre todo a aquellos que no pueden o no saben valerse por sí mismos. Todo cabe y todo es conciliable en su personalidad. Destaca la periodista española Nuria Ribó, quien lleva cerca de 30 años haciéndole seguimiento a la vida y carrera de la ex primera dama estadounidense.

Así como en la política, en su vida personal Hillary es persistente y luchadora, en 2008 derramó lágrimas cuando fue derrotada por Barack Obama. Su segunda candidatura ha sido tan esperada que los analistas coinciden en que nadie de su partido podrá arrebatarle estar en las papeletas por el Partido Demócrata en noviembre de 2016.

Acostumbrada a hacer historia, Hillary Clinton una mujer incansable con un ambicioso sueño: ser presidenta. Hoy es abuela, y en esa condición podría volver a la Casa Blanca más de veinte años después. Al convertirse en primera dama en 1993, declaró que ella no iba a dedicarse a hacer galletas. Y lo cumplió.

Anuncio oficial de su candidatura a las elecciones presidenciales de 2016.

Alicia Peñaranda
Nos seguimos

Alicia Peñaranda

Colombiana. Politóloga, magíster en Comunicación Política Universidad Complutense de Madrid. Consultora de Comunicación y Política, impulsa desde España, formación e innovación en campañas y gobiernos. VICTORY AWARD (Washington, 2012 y 2015). aliciapenarandaf@gmail.com y @aliciapenaranda
Alicia Peñaranda
Nos seguimos

Latest posts by Alicia Peñaranda (see all)