Qué debes saber para votar el 26-J

¿Sabes cómo se elige el Senado, cómo se reparten los escaños, a quién favorece el método D’hondt?, en Politizen, de nuevo, queremos aclarar todas tus dudas sobre la Ley Electoral antes de votar el 26-J.

Por Marian Simón y Sergio Casal

Después de tantas campañas electorales, de todos los mensajes y promesas y repetición de elecciones, llega de nuevo ese momento poner la papeleta en la urna y surgen otra vez dudas del tipo: 

  • ¿Por qué no tengo las mismas papeletas que un valenciano si son elecciones generales?
  • ¿Por qué no puedo votar a Unidos Podemos si estoy en Galicia o en Cataluña?
  • ¿Por qué es más fácil la receta del fuego valyrio que el sistema de elección del Senado?
  • ¿Por qué existen senadores que no hemos escogido en las elecciones?
  • ¿Por qué mi voto vale más si soy soriana que si soy madrileña?
  • ¿Por qué EH Bildu tiene los mismos escaños que Izquierda Unida con 700.000 votos menos? 

Todas estas cuestiones tienen su respuesta en una norma denominada Ley Orgánica 5/1985, de 19 de junio de Régimen Electoral General (más conocida como Ley Electoral o LOREG). Y, a continuación, presentamos sus claves.

Ley D’hondt

  • Fue ideada en el siglo XIX por Victor D’hondt, matemático y jurista.
  • Se utiliza en otros países como Francia, Finlandia, Portugal, Suiza, Argentina, Chile, Ecuador, Paraguay y Colombia.
  • Se considera que este método garantiza la proporcionalidad entre los votos emitidos y la representación parlamentaria.
  • Cada provincia peninsular consituirá una circunscripción electoral tanto para el Congreso como para el Senado.
  • Ceuta y Melilla, ciudades autónomas, conforman una circunscripción cada una.
  • En el caso concreto del Senado, Mallorca, Menorca, Ibiza-Formentera, Gran Canaria, Fuerteventura, Lanzarote, Tenerife, Hierro, Gomera y La Palma formarán una circunscripción cada una (frente a solo tres circunscripciones insulares en la elección del Congreso). De esta manera, los 350 escaños del Congreso de Diputados se reparten de forma proporcional mediante la aplicación de la Ley D’hondt.

Para que quede claro: En las elecciones al Congreso, las 50 provincias constituyen una circunscripción cada una, a la que hay que sumar las que representan Ceuta y Melilla, que eligen a un diputado cada una.

Para la atribución de escaños en función del escrutinio de los resultados se debe tener en cuenta que:

         Es necesario obtener al menos un 3% de los votos válidos para que se tengan en cuenta a las candidaturas.

         Se ordenarán en una columna, de mayor a menor, las cifras de votos obtenidos por cada candidatura.

         Se divide el número de votos obtenidos entre el número igual al de escaños que corresponden a dicha circunscripción. Las candidaturas que cuenten con las cifras superiores en la tabla obtendrán los escaños.

De esta manera los ocho escaños que corresponden a esta circunscripción se distribuirán de la siguiente manera: a la candidatura A le corresponden cuatro escaños, a la B dos y a C y D, uno cada una. En caso de que dos candidaturas obtengan la misma cifra en la tabla, el escaño irá para la que tenga mayor número de votos. Si ambas tuvieran el mismo número de votos, el primer empate se resolverá mediante un sorteo y los siguientes de forma alternativa. Los escaños correspondientes a cada candidatura se adjudicarán siguiendo el orden establecido en la lista de candidatos presentada por la candidatura. En Ceuta y Melilla el escaño se adjudicará al candidato que más votos obtenga. (Artículo 163.2 LOREG)

Un problema de tamaño

El principal problema que surge en España es que la enorme diferencia de tamaño entre las circunscripciones hace que la representación no sea igualitaria. Por ejemplo, en la provincia menos poblada, Soria, se eligen a dos diputados y en la más poblada, Madrid, 36. Esto hace que para que un partido logre un diputado en Madrid necesita 128.287’5 votos y en Soria 38.685. Por lo tanto, si una formación minoritaria tiene más repartidos sus votos entre las diferentes circunscripciones, obtendrá menos escaños que los partidos políticos que tengan un apoyo fuerte en determinadas provincias. Un claro ejemplo de esto es el caso IU el 20-D (votos repartidos en muchas provincias) frente a otros como EH Bildu (muchos votos en pocas provincias). Es decir, la Ley D’hondt beneficia tanto a partidos mayoritarios como a partidos nacionalistas. Pero también permite mayor accesibilidad a los partidos minoritarios que otros sistemas electorales como el anglosajón, en el que la candidatura más votada de cada circunscripción obtiene todos los escaños.

Formación del Gobierno

La Constitución española de 1978 establece que España se regirá por un sistema parlamentario. La democracia parlamentaria consiste en la elección del poder ejecutivo (Gobierno) por el poder legislativo (Parlamento). Es decir, los ciudadanos eligen con sus votos a los diputados y éstos, a su vez, eligen al Gobierno. Este sistema incluye mecanismos de control entre ambos poderes, como es la moción de censura.

Por el contrario, en el sistema presidencialista, en el que se incluye la separación de poderes, el Jefe del Estado tiene una doble función: la representación formal del Estado y la jefatura de Gobierno, por lo tanto, forma parte del poder ejecutivo y del legislativo al mismo tiempo. Es elegido de forma directa por lo votantes y no por los diputados (previamente elegidos por la ciudadanía), como en el sistema parlamentario.

– Las ventajas del parlamentarismo frente al presidencialismo son:

–          En el sistema parlamentario existe una mayor representación  del conjunto social, por el hecho de que el Parlamento está formado por más fuerzas políticas, lo que favorece el consenso para las tomas de decisiones.

–          La existencia de mecanismo de control favorece una mejor capacidad de respuesta frente a una crisis de gobierno.

– Los inconvenientes del parlamentarismo son:

–          El partido político mayoritario en el Parlamento tiene una vinculación excesiva en el poder ejecutivo.

–          Lo más habitual es que el sistema derive en bipartidismo.

–          La separación entre el poder ejecutivo y el legislativo es más difusa.

¿Voto en blanco, nulo o abstención?

El voto en blanco consiste en depositar en la urna un sobre sin papeleta. Es importante tener en cuenta que los votos en blanco sí afectan al resultado de las elecciones, con efectos perjudiciales para los partidos minoritarios, ya que se suman al total de votos sobre el que se calcula la distribución de escaños. Por lo tanto, los votos en blanco aumentan la cifra de votos necesarios para conseguir escaños. El voto en blanco se interpreta como indecisión o insatisfacción respecto a las candidaturas, pero no con el sistema electoral.

Se considera nulo aquel sobre que contenga más de una papeleta de distintas candidaturas (si se incluyen varias papeletas del mismo partido político se computará como un voto válido) o la papeleta sin sobre. También se computará como voto nulo aquel sobre o papeleta que haya sufrido modificaciones. A diferencia del voto en blanco, el voto nulo no suma, es decir, no computa dentro del total de votos válidos para hacer el reparto de escaños.

La abstención se trata de la no participación. La abstención muy alta se puede interpretar como la existencia un alto grado de desafección política en la sociedad. No obstante, no implica que el sistema cambie ya que, históricamente, una mayor abstención favorece que aumente el porcentaje de voto a los partidos mayoritarios. En Galicia, por ejemplo, a pesar de tener menos votos absolutos en 2012 que en 2009, el PP tuvo un mayor porcentaje de voto en 2012. Esto fue una consecuencia del aumento de la abstención entre unos comicios y otros.

 El Senado: todo lo que tienes que saber para votar con conocimiento

Todo el mundo ha escuchado en más de una ocasión el argumento de que el Senado es una Cámara de representación territorial. Pero más allá de esa función o de su papel en la elaboración y aprobación de las leyes o en una eventual reforma de la Constitución, en Politizen nos gustaría aclarar cómo se forma el Senado desde el momento en que tu papeleta salmón entra en la urna correspondiente. Estas son las grandes claves:

1. No todos los senadores son escogidos por sufragio universal: de los 266 senadores que serán designados, tan sólo 208 son elegidos por sufragio universal directo. Los 58 restantes, son designados por los Parlamentos autonómicos.

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Nueve en Andalucía; Ocho en Cataluña; Siete en Madrid, Seis en Comunidad Valenciana; Tres en las Castillas, Euskadi, Canarias y Galicia; Dos en Murcia, Aragón Asturias, Baleares y Extremadura; Uno en Cantabria Navarra y La Rioja (58 en total)

2. El Sistema Electoral no es el mismo que en el Congreso: la votación de los 208 senadores electos funciona a través de un sistema mayoritario de atribución con listas abiertas y desbloqueadas. Pero los electores no votamos una lista completa, como en el Congreso, sino candidatos. Es decir, que podemos votar a candidatos de diferentes partidos.

A través del mailing, los partidos envían su papeleta ya cubierta con los candidatos a elegir en la circunscripción, para asegurarse de que no se vayan votos a candidatos de otros partidos. Partidos como Ciudadanos o Unidos Podemos han renunciado a enviar papeletas cubiertas al Senado.
A través del mailing, los partidos envían su papeleta ya cubierta con los candidatos a elegir en la circunscripción, para asegurarse de que no se vayan votos a candidatos de otros partidos. Partidos como Ciudadanos o Unidos Podemos han renunciado a enviar papeletas cubiertas al Senado.

3. Hay más circunscripciones (de facto) que en el Congreso: no cambia el número de circunscripciones en la península, pero sí varía de facto en las islas. Se eligen los 208 senadores de la siguiente forma:

senado eleccion
188 se escogen en las 47 provincias peninsulares; 16 en las  islas; 2 en Ceuta y 2 en Melilla

fearful 3. Si en cada provincia peninsular se escogen 4 senadores, ¿por qué yo sólo tengo derecho a votar tres candidatos?: sencillo (no). Se ha diseñado un método por el cual, aunque se eligen 4 senadores, los ciudadanos votamos a 3 en cada provincia peninsular (si se marcan 4 o más, es un voto nulo). Y es que existe la idea de que si se hacen listas abiertas como estas, los ciudadanos votan a los candidatos del mismo partido, al margen de su nombre o trayectoria. Es en este artificio electoral es donde se complica el asunto:

“Si yo soy madrileña y en mi circunscripción se eligen cuatro senadores, ¿por qué sólo puedo votar a tres?”. Mucha atención:

a) Serán proclamados electos aquellos candidatos que obtengan mayor número de votos hasta complementar el número de senadores asignados a la circunscripción. Luego, hay que tener en cuenta que,

b) La elección del Senado funciona a través de un sistema electoral mayoritario de atribución con listas abiertas y desbloqueadas. Por este motivo, el partido que gana, suele arrasar, algo que se debe a que la gente no vota listas, sino candidatos. Esta circunstancia podría ser más extrema si cada elector escogiese cuatro candidatos, pero sólo puede votar, como se ha dicho, a tres en las circunscripciones provinciales peninsulares –saldrán elegidos 4– y dos en las islas mayores –saldrán elegidos–. De esta forma, el dominio de un solo partido queda difuminado en pos de un sistema bipartidista en el cual se compensa, en parte, al partido de la oposición¿Cómo? 

Por qué algunos partidos solo presentan listas con 3 candidatos aunque se elijan 4
Ejemplo práctico: Imagina que se eligen senadores por tres partidos, A, B y C. A y B presentan 4 candidatos y C, presenta una lista con sólo 3. De esos 11 candidatos, saldrán escogidos 4, pero cada elector emite 3 votos. 18 personas van a votar:

  1. Vota a los candidatos 1,2,3 de A.
  2. Vota a los cadidatos 2,3,4 de A.
  3. Vota a los cadidatos 2,3,4 de A.
  4. Vota a los candidatos 1,2,3 de B.
  5. Vota a los candidatos 1,2,3 de B.
  6. Vota a los candidatos 1,3,4 de A.
  7. Vota a los candidatos 1,3,4 de A.
  8. Vota a los candidatos de C, que solo son 3.
  9. Vota a los candidatos 1,2,4 de A.
  10. Vota a los candidatos 2,3,4 de B.
  11. Vota a los candidatos 1,2,4 de B.
  12. Vota a los candidatos 2,3,4 de B.
  13. Vota a los candidatos 2,3,4 de B.
  14. Vota a los candidatos de C, que solo son 3.
  15. Vota a los candidatos de C, que solo son 3.
  16. Vota a los candidatos de C, que solo son 3.
  17. Vota a los candidatos de C, que solo son 3.
  18. Vota a los candidatos de C, que solo son 3.

El resultado final es que cada partido ha sido votado 6 veces, pero recuerda que la clave es que se votan candidatos. Por lo tanto, el gran beneficiado es el partido C que, con los mismos votantes, al sólo presentar 3 candidaturas, no ha dispersado el voto de sus electores. Y los senadores escogidos son:

  1. El candidato 1 de C con 6 votos
  2. El candidato 2 de C con 6 votos
  3. El candidato 3 de C con 6 votos
  4. El candidato 3 de A o B con 5 votos

En resumen: con esta fórmula, se benefician las candidaturas que no presenten una lista que disperse su voto. En el supuesto anterior, si cada elector pudiese escoger a 4 candidatos, se daría un cuádruple empate a 6 entre los candidatos de A, B y C (que en este nuevo escenario tendría que presentar una lista con cuatro). Por esta razón se permiten sólo tres votos por elector, para compensar, en parte, las mayorías aplastantes y permitir la existencia de una oposición que ponga de manifiesto un sistema, cuanto menos, bipartidista.

De esta forma se explica que partidos con un alto volumen de votos totales, como Ciudadanos (con un total de 7,3 millones de votos a sus candidatos y candidatas), al tener disperso su voto y no conseguir ser al menos segunda fuerza política en alguna circunscripción, se queden sin representantes en el Senado; mientras partidos como Agrupación Socialista Gomera, con tan sólo 4.435 votos totales, tengan un senador.

 

Queda de manifiesto la complejidad del sistema de elección del Senado. Por esta razón, y en vista de la cantidad de votos nulos que se venían produciendo en estas quiméricas elecciones a la Cámara Alta (hasta 600.000 en el año 2008), en 2011 se decidió renovar la papeleta electoral: Se eliminaron los nombres de los suplentes de las listas para evitar confusiones y también la obligación de presentar a los candidatos por orden alfabético, razón por la cual históricamente, solían ser escogidos los candidatos cuyo apellido comenzaba por las primeras letras del alfabeto. Por ello es importante conocer qué se vota y cómo se hace, para que la democracia no sea un acto vacío de significado que otorgue carta blanca para gobernar sin supervisión. Este 26 de junio, vota con conocimiento.

Sergio Casal
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Sergio Casal

Asesor en Comunicación Institucional at Diputación de A Coruña
Oleiros (España). Periodista (USC), especializado en Estudios Avanzados de Comunicación Política (UCM). Actualmente, asesor de Comunicación en Diputación de A Coruña y estudiante de Ciencia Política y de la Administración (UNED). Escríbeme a sergio.casalf@gmail.com
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