La Ley de Transparencia en Colombia: un remedio que no se usa

¿Qué es la transparencia en el ámbito político? Pues es una de las cualidades/prácticas que se exige a los Gobiernos en la actualidad. Lo deseable es que se convierta en ley y que, como tal, se promueva y defienda. Pero, para llegar a ello, los países deben reconocer y haber implementado acciones de Gobierno Abierto. ¿Qué es todo esto? Mucha información y conceptos nuevos que deben ser digeridos detenidamente.

En primer lugar debemos subrayar que Gobierno Abierto es aquel que se proyecta cercano a sus ciudadanos, en el que se comparten las soluciones a los problemas públicos, se fomenta el empoderamiento de la sociedad civil en la toma de decisiones y se difunde la cultura de la corresponsabilidad (Calderón y Lorenzo, 2010; Oszlack, 2012). En resumen, un Gobierno Abierto es aquel que establece un modelo de gestión basado en la transparencia, la participación y la colaboración y en el que cada una de las acciones, programas, políticas, leyes, etcétera, están desarrollas por y para los ciudadanos (Dupuy y Pérez, 2012; Ramírez Alujas, 2011).

La consolidación de la tendencia del Gobierno Abierto hasta hace poco era una simple alternativa pero en la actualidad se ha convertido en un indicador de Buen Gobierno, igual que la transparencia, uno de sus tres pilares. Ambos han empezado a ocupar un lugar importante en la agenda de los Estados pero, ¿por qué la transparencia antes de la participación y la colaboración? Sencillo. Porque es necesario que, antes de participar y/o colaborar, los ciudadanos respeten y crean lo que sus Estados hacen. La falta de transparencia y la corrupción son grandes obstáculos para estos fines. De ahí que la llave para abrir los Gobiernos tenga forma y figura, precisamente, de transparencia.

Diagrama resumen de la filosofía de Gobierno Abierto de Armel Le Coz & Cyril Lage
Diagrama resumen de la filosofía de Gobierno Abierto de Armel Le Coz & Cyril Lage

Estos pasos han empezado a darse en el país que analizamos en esta oportunidad: Colombia. Antes de conocer en detalle su situación, es pertinente describir el contexto latinoamericano en el que está inmerso geográfica y políticamente.

¿Cómo está Latinoamérica en materia de Gobierno Abierto?

No ajenos al crecimiento de estos fenómenos, durante las últimas dos décadas, los países de Latinoamérica han tomado medidas para adherirse con éxito a la nueva corriente abierta de administración pública. En el marco de sus planes de desarrollo, casi todos los países latinoamericanos han implementado políticas de Gobierno Abierto —a veces sin referirse explícitamente a este concepto—. Paralelo al progreso individual de los países, en América Latina ha tenido lugar un avance colectivo, materializado en la  Alianza para el Gobierno Abierto (AGA) en el año 2011. Dicha alianza ofrece a los Estados miembro la oportunidad de integrar sus estrategias en un marco de políticas comunes de Gobierno Abierto; establecimiento que cuenta hoy con la autoridad suficiente para evaluar incluso, la calidad de la democracia de sus integrantes.

 

¿Qué pasa en Colombia?

Colombia es uno de los países que en la actualidad integra la Alianza, con positivos resultados, ocupa el 43º lugar en el mundo (y segundo en América Latina) en el Índice de Desarrollo del Gobierno Electrónico de las Naciones Unidas y se encuentra en el mismo nivel que Suecia en lo que se refiere a servicios en línea (Naciones Unidas, 2012)*.

Pero entre todos los logros hay uno que merece especial reconocimiento por la trascendencia de su alcance: la Ley de Transparencia y Acceso a la Información Pública (Ley 1712 de 2014). Desafortunadamente, los colombianos y colombianas tienen un “remedio” contra la corrupción que no están utilizando.

Colombia fue uno de los primeros países del mundo que reconoció formalmente el derecho a tener acceso a la información pública[1]. A diferencia de muchas otras LTAI (Leyes de Transparencia y acceso a la Información) de América Latina, la Ley colombiana incluye obligaciones muy específicas en materia de datos abiertos. Establece, por ejemplo, que la puesta en marcha de los datos abiertos «es forzosa para los sujetos obligados» (Artículo 11). Es decir, es una obligación del Estado y los funcionarios —sin excepción— hacer pública la información, pero no de cualquier manera. Por ley, toda la información de interés público debe ser «oportuna, objetiva, veraz, completa, reutilizable, procesable y accesible para los solicitantes e interesados en ella» (Artículo 3 de la Ley 1712).

Vemos pues que la Ley de Transparencia es una herramienta legítima y eficaz para defender las Instituciones, prevenir la corrupción y aumentar los índices de participación. Con su debido cumplimiento puede lograrse una mejor administración pública, participación ciudadana activa y colaboración real. Un mejor Gobierno y una mejor sociedad. Pero, ¿se está logrando?

¿Qué hace falta para optimizar la transparencia en Colombia?

Colombia tiene el previamente citado soporte jurídico, pero no se puede hablar aún de un Estado transparente mientras la Ley y sus mecanismos de defensa sigan estando lejos de los espacios públicos, del debate ciudadano y de los medios de comunicación. Todavía se puede lograr mucho más en lo que se refiere a los mecanismos de consulta, petición de información, procesos de Open Data, etcétera.

En conclusión, en Colombia como en cualquier otra democracia, es necesario que las personas sepan que el Gobierno está ‘abierto’ y comprendan de qué forma pueden participar y beneficiarse de ello. Esa victoria legislativa no debe quedar en el papel. Es tiempo de que la comunicación virtual de nuestros Gobiernos sea útil y eficaz.

 


 

*Además de la Alianza para el Gobierno Abierto (AGA), los acuerdos firmados y ratificados por Colombia incluyen la Carta Iberoamericana del Gobierno Electrónico, la Carta Iberoamericana de Participación Ciudadana en la Gestión Pública, así como acuerdos anticorrupción, como la Convención de las Naciones Unidas contra la Corrupción, la Convención Interamericana contra la Corrupción, entre otros—.

[1] Fuente: Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (2014), Comenzó cacería de “Elefantes Blancos” http://www.mintic.gov.co/portal/604/w3-article-6324.html

Fuentes bibliográficas

Ramírez-Alujas (2011). Gobierno Abierto y Modernización de la Gestión Pública: Tendencias Actuales y el (inevitable) camino que viene. Reflexiones Seminales en Revista Enfoques, Vol. IX, No 15, pp. 99-125.

Oszlack, O. (2012). Gobierno Abierto: Promesas, supuestos, Desafíos. Trabajo presentado en la VIII Conferencia Anual INPAE 2012: “Gobierno Abierto: Por una gestión pública más transparente, participativa y colaborativa”. (Ver aqui)

Alicia Peñaranda
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Alicia Peñaranda

Colombiana. Politóloga, magíster en Comunicación Política Universidad Complutense de Madrid. Consultora de Comunicación y Política, impulsa desde España, formación e innovación en campañas y gobiernos. VICTORY AWARD (Washington, 2012 y 2015). aliciapenarandaf@gmail.com y @aliciapenaranda
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