¿Quién es culpable de la repetición de elecciones?

Por Ángela Vicente Galindo*

Ningún partido quiere ser el objetivo de ese castigo por lo que, los cuatro principales candidatos –que en un principio repetirían puesto en junio-, se están dejando la piel para hacer responsable al resto de una hipotética repetición de elecciones.

culpable

Cuenta atrás para unas nuevas elecciones. Los partidos no han sido capaces de llegar a un acuerdo –o no han querido- y ahora, a dos semanas para que se termine el período de pactos e investiduras, las formaciones ya han comenzado a hacer campaña con el objetivo de buscar un culpable por la repetición de elecciones.

Estas últimas semanas hemos podido escuchar a Rajoy en múltiples programas de radio y televisión, a Pablo Iglesias haciendo nuevas propuestas o a Pedro Sánchez llevando a cabo una “agenda territorial”. Sin embargo, como dice Lakoff, todo se basa en el marco o frame. Una disciplina, según el sociólogo, que debe estudiarse y aprenderse. Y los políticos lo han aprendido muy bien.

Un marco –o frame– consiste en conseguir que, el electorado en este caso, tome por cierta tu visión del mundo. Es una de las bases de la persuasión política, sin embargo, puede que el enmarcado nunca haya tenido tanta importancia como en el actual contexto de pactos. El objetivo es activar un modelo de pensamiento. Lo que el político quiere es conseguir que ellos utilicen su modelo de política. Activar su visión del mundo y su sistema moral en sus decisiones políticas. ¿El objetivo? Culpabilizar al adversario. ¿La finalidad? Desactivar y/o movilizar el voto.

Sabemos que en la España democrática nunca se había dado este contexto: la necesidad de una repetición de elecciones debido al extraordinario resultado electoral y a la poca cultura de pactos del país. Nadie sabe, por tanto, cómo la sociedad va a reaccionar ante esta situación. Sin embargo, hay una cosa en la que tanto sociólogos como expertos están de acuerdo: la participación será menor.

Los estudios sociológicos, encuestas y resultados electorales de años pasados demuestran que los españoles no van a votar en masa. La participación electoral en España siempre ha rondado el 71% y las encuestas publicadas por los medios en los últimos días muestran el castigo que llevarían a cabo los electores a través de la abstención. Si las encuestas aciertan, aproximadamente un 10% menos de los que votaron el 20D acudirían a las urnas el 26 de junio (un 65%). Ningún partido quiere ser el objetivo de ese castigo por lo que, los cuatro principales candidatos –que en un principio repetirían puesto en junio-, se están dejando la piel para culpabilizar al resto.

Si atendemos a lo que Lakoff explica, un frame no puede modificar el voto. Como mucho lo desactivará, reforzará o activará. Por tanto, tras las largas semanas de negociaciones y pactos con sesión de investidura fallida incluida, se puede dar por cierto que uno de los temas que centrará la campaña del 26 de junio será quién es el culpable de que se celebren nuevas elecciones.

De esta forma el resultado de estas elecciones no dependerá solo de los casos de corrupción, de problemas internos o de pactos de gobierno no deseados sino de quién o quiénes son los culpables de que los españoles tengan que movilizarse para votar de nuevo. Enmarcar al culpable es la tarea primordial en esta precampaña. Los cuatro candidatos llevan desempeñando esta labor casi desde principios de año. Mariano Rajoy, que ya adelantó al Primer Ministro británico en febrero que “lo más probable es que haya elecciones el 26 de junio”, no ha cesado en su incansable intento de acusar al PSOE de querer un “pacto de perdedores” insistiendo en que, a pesar de que ellos no quieren nuevos comicios puesto que supondrían “una mala noticia para España”, tendrán que realizarse si eso supone “estabilidad”.

Por su parte, Pedro Sánchez, el único que se ha presentado como candidato para la Presidencia, acentuó sus acusaciones a Podemos tras el fracaso de las negociaciones el 7 de abril. En el comunicado que envió Antonio Hernando –portavoz del PSOE–, se utilizaban expresiones como “es una lástima”, “el tiempo se ha acabado”, “rompisteis unilateralmente”, enmarcando, claramente, a Pablo Iglesias como único responsable de la situación. Mientras, Iglesias, acusó a Sánchez de no querer explorar otras vías, pactando con la derecha, insistiendo igualmente en que “es una lástima”. Afirmando que esta situación la ha provocado el Partido Socialista por aliarse con la “derecha”.

Finalmente, Albert Rivera, visto por muchos durante estos meses como el único que ha intentado rebajar las tensiones entre izquierda y derecha, achaca a Rajoy la culpa por su “inmovilismo” y su “pasividad” durante estos meses. Insistiendo en que, si no ha habido pacto es por “su falta de voluntad política”. Como explica Lakoff, “los electores votan por su identidad. Votan por sus valores. Votan por aquellos con quienes se identifican”. ¿Qué pretende, entonces, cada candidato intentando hacer prevalecer su marco?

Cada uno se dirige a su propio auditorio, a quien sabe que puede votarle y no se preocupa del resto. Mariano Rajoy intenta hacer de sus votantes el marco de la calma, la sensatez, mostrando que no puede rebajarse a un pacto de perdedores y, que como ganador de las elecciones, tiene sentido que no apoye a nadie que no sea él. El marco de Pedro Sánchez, por otra parte, se basa en desactivar al votante de podemos, para que vuelvan a confiar en el PSOE. Convencer al electorado de que Iglesias “no es de fiar” como dijo Hernando e insistiendo en que el pacto con Ciudadanos es legítimo, válido y todo lo contrario al Partido Popular. Mostrando que Podemos no tiene verdaderas intenciones de cambiar la situación sino solo de tener poder.

Pablo Iglesias, siguiendo con la estrategia llevada a cabo en la campaña electoral, basa su marco en posicionarse como el único partido real de izquierdas, negando un pacto con la “derecha” y legitimando su decisión con una votación de las bases. Por último, Albert Rivera utiliza su marco para reforzar el voto de la derecha y activarlo hacia su partido, posicionándose como la elección responsable de la derecha, que piensa en España y no en sillones.

Por lo tanto, a la pregunta ¿quién saldrá ganando en las elecciones del 26J? la respuesta más adecuada sería “el que consiga bloquear los marcos negativos y convencer a sus votantes de que ha hecho todo lo posible por formar Gobierno”.

 

*Ángela Vicente: Estudiante de máster en Comunicación Política de la Universidad Complutense de Madrid y periodista con la meta de convertirse en analista política.

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