El voto de castigo y los independientes marcan las elecciones regionales en Colombia

Hubo vencedores y perdedores claros en el último proceso electoral colombiano. Entre los ganadores sobresalen personajes relativamente alejados de las estructuras políticas tradicionales que ganaron las alcaldías de tres de las principales ciudades del país, en particular su capital Bogotá. Además, brillaron los candidatos apoyados por el presidente Juan Manuel Santos y el vicepresidente Germán Vargas Lleras (este último se convirtió en uno de los principales electores del país y el primer favorito a las elecciones de 2018). Los derrotados fueron el ex presidente, y ahora senador, Alvaro Uribe, cuyos candidatos perdieron, entre otros, en Antioquia (un bastión del uribismo) y la izquierda democrática que se vio muy afectada por los votos de castigo tras años de malas administraciones. Para destacar también la tranquilidad en la que se desarrollaron los comicios y un par de casos dignos del realismo mágico.

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Enrique Peñalosa, vencedor en Bogotá

Retorno de los independientes

Se terminaron nueve meses de campaña política y los resultados de los comicios dibujan un panorama claro de la realidad y futuro de Colombia. En una primera instancia, las victorias de candidatos ‘independientes’ en tres de las cuatro principales ciudades del país trae en si mismo un nuevo escenario para analizar.

En Bogotá, la tercera fue la vencida para el ex alcalde Enrique Peñalosa, que con el 33,1% de los votos se impuso a sus contrincantes y ocupará el segundo cargo público en importancia del país por los próximos cuatro años. Su campaña se construyó sobre la ilusión de devolverle a la ciudad la tranquilidad y el orden que había perdido durante las anteriores administraciones, especialmente durante los últimos cuatro años de Gustavo Petro. Sin embargo, en medio de la victoria, la noticia fue el rotundo fracaso de la izquierda en la capital.

Otra de las victorias independientes fue la de Federico Gutiérrez en la ciudad de Medellín. Con un discurso integrador, el antioqueño, que no se vio favorecido por las encuestas durante la campaña, se impuso a candidatos con grandes apoyos, como Juan Carlos Velez, la ficha del ex presidente Álvaro Uribe en su principal fortín político. Durante su discurso de victoria, el nuevo mandatario convocó a todas las fuerzas, aliadas o no, para trabajar juntos para seguir sacando adelante a la ciudad de mayor proyección de Colombia. Además destacó la importancia de la calle en su victoria y resaltó que para gobernar no abandonará las banderas de trabajo ciudadano y honestidad que lo llevaron a la victoria.

El trébol de victorias independientes lo cerró el empresario Norman Hermitage, que se impuso en la lucha por la alcaldía de Cali a un ex vicepresidente de la República, una medallista olímpica y un candidato de la cúpula liberal. Con promesas centradas en la necesidad de traer costumbres de manejo empresarial privado a la forma de hacer las cosas en el escenario público, como la transparencia y la eficacia en la gestión de las cosas de ‘todos’.

Arrancó la campaña 2018

Con la victoria de Alex Char en Barranquilla, y tras haber apoyado a Peñalosa en Bogotá, el partido Cambio Radical fue el movimiento político con más protagonismo de la jornada electoral. Aunque en número de victorias ocupa el tercer lugar en la contienda, detrás del partido de la U y el Liberal (todos miembros de la coalición de gobierno nacional), se impuso en alcaldías y gobernaciones en la costa Caribe y en Cundinamarca, departamento al que pertenece Bogotá.

El lunar de la victoria se puede encontrar en el hecho de que el partido, en sus ansias de victorias, hizo coaliciones con otras organizaciones que tienen investigaciones vigentes por temas de corrupción o con candidatos que son apadrinados por caciques políticos con cuestionables antecedentes penales.

Sin embargo, más allá de estas sombras, estos triunfos marcan el camino para la posible victoria del actual vicepresidente del país y cabeza de este partido, Germán Vargas Lleras, en las elecciones presidenciales de 2018. Desde 2010, este movimiento político ha multiplicado la cantidad de votos que  ha obtenido en las distintas elecciones y todo en parte por la construcción del perfil político del vicepresidente durante el gobierno de Juan Manuel Santos.

Posicionándose en la campaña de 2010 como el candidato con el mejor programa, Germán Vargas Lleras ha sido muy inteligente en las decisiones que ha tomado durante su instancia en el gobierno Santos. Como Ministro de la Política durante el primer gobierno demostró diligencia e inteligencia en su trabajo con los congresistas, además se distanció del gobierno en el desarrollo del proceso de paz con las FARC. Ya como vicepresidente desde 2014, y encargado de los programas de casas gratis y de renovación de las infraestructura del país, su perfil se terminó de consolidar como administrador diligente y defensa de los intereses sociales.

Con las victorias electorales el centros urbanos importantes, y la construcción de su perfil y discurso, se puede decir que antes de arrancar la campaña, antes de que se conozcan el resto de candidatos, el primer favorito a reemplazar a Juan Manuel Santos es Vargas Lleras, y de lejos.

Los grandes derrotados

El ex presidente Uribe y el partido Polo Democrático, este último principal representante de la izquierda democrática, fueron los grandes derrotados de la jornada electoral. Derrotas en feudos regionales y castigos por errores administrativos en importantes lugares del país, empujaron a estos movimientos políticos a adelantar sus congresos para replantear sus acciones políticas con miras a las próximas campañas políticas de 2018.

Luego de doce años en el poder en Bogotá, con uno de sus alcaldes en la cárcel con cargos de corrupción, el Polo Democrático, y todos los mini partidos y facciones políticas que congregaron durante la campaña por la alcaldía, fueron castigados por los votantes que vieron, más allá de los avances en políticas sociales importantes, cómo su calidad de vida y confianza en el gobierno se fueron deteriorando después de múltiples escándalos, una profunda incompetencia administrativa, una preocupante cercanía con el régimen venezolano y cuatro años de discursos incendiarios cuyo único objetivo fue crear en la ciudad una lucha de clases. Al final los triunfos reales de esta opción política se vieron opacados por su profunda incapacidad de manejar un mensaje más integrador.

Dentro de este grupo, los  resultados de las elecciones regionales dejaron a otro gran derrotado, el alcalde actual de Bogotá Gustavo Petro. Con un brillante paso por el Senado, este ex miembro de la  guerrilla del M19 llegó a la alcaldía de la capital hace cuatro años con muchas promesas que no cumplió. Aunque mantuvo y expandió programas sociales importantes en el sur de la ciudad, su discurso victimista y la grosera incapacidad administrativa dividieron y radicalizaron al electorado al punto que cuando éste le dio su apoyo al Polo Democrático, partido del que se había separado para fundar Progresistas, la campaña de Clara López perdió más de cinco puntos en las encuestas y terminó ocupando el tercer lugar en las elecciones.

De otro lado, la gran popularidad y fuerza política que tiene el ex presidente Álvaro Uribe sigue sin poder ser transmitida a terceros. Luego de su derrota en la campaña presidencial de 2014, los candidatos apoyado por el Centro Democrático fueron vencidos. Incluso después de estar liderando las encuestas, como Nancy Patricia Gutiérrez en la competencia por la gobernación de Cundinamarca, de representar al ahora senador en su principal fortín político, el departamento de Antioquia y su capital Medellín, o de haber sido su vicepresidente durante ocho años (Francisco Santos terminó cuarto en la lucha por la alcaldía de Bogotá), las cosas no terminan de salirle bien al uribismo. El senador Uribe sigue siendo una figura con mucho poder y popularidad en Colombia, pero mientras no sea él el que se presenta en el tarjetón, las victorias políticas seguirán siendo para otros.

Y el realismo mágico

Aunque orgullosos del legado de Gabriel Garcial Márquez, es verdad que Colombia sigue siendo un país en donde las cosas que pasan cuesta trabajo entenderlas. Y el proceso electoral dejó al menos cuatro perlas que ilustran lo ilógico de algunas de las situaciones políticas en las regiones del país. En esta oportunidad los votantes eligieron como sus mandatarios a un empresario de ropa interior que está en la cárcel por reconocerse a si mismo como un constructor pirata (Jhon Jairo Torres en la alcaldía de Yopal); a una baronesa política que está en libertad provisional en medio de una investigación penal por corrupción (Dilian Francisca Toro en la gobernación del Valle del Cauca) y a una mujer apoyada por un ex gobernador que está en la cárcel acusado de asesinato (Oneida Pinto en la gobernación de La Guajira). Además hay que sumar la victorias de cónyuges o familiares de personas que están presas o siendo investigadas por corrupción o ayuda a grupos ilegales.

Jairo Dario Velásquez

Jairo Dario Velásquez

Comunicador, con formación magistral en comunicación política y relaciones internacionales, además de especialización en estrategia política. Experiencia como periodista y editor en medios impresos y digitales; y como profesor e investigador universitario.
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